Hace bastante tiempo que quería hablaros sobre este tema, porque me impactó mucho verlo en los periódicos. La verdad, debo admitir que para ser una noticia morbosa, que llama mucho la atención, es una de las pocas cosas que he visto sobre este tema que no me haya desagradado (ya sabéis cómo son los medios de comunicación, siempre tienden a sacar el lado más 'rentable' de todo). Aunque es verdad que aquí hay 'carnaza' y que más concienciar a nivel social lo que busca el artículo es batir récords de audiencia, esta vez me parece hasta bien.
Todos sabemos de sobra hasta qué punto son imposibles las medidas de esta famosa muñeca, fabricada por Mattel, que ha sido durante mucho tiempo el súmmum de belleza .
Sin saber muy bien de quién es la culpa, parece que desde que son bien pequeñas, estamos inculcando continuamente a las niñas (y no solo por la Barbie, sino también por el continuo bombardeo de la publicidad, entre otras cosas) que estas muñecas son espejos en los que mirarse, que ser como ellas es sinónimo de éxito social, profesional y personal. El público objetivo al que se dirige esta muñeca está comprendido por niñas de entre 3 y 12 años. Entiendo que, con esa edad, no se paren a razonar y no sean conscientes de hasta qué punto puede llegar a calar en ellas esa imagen tan irreal, pero... ¿qué pasa con las personas adultas que las fabrican? ¿Y con las personas que las compran?
Ellos sí tienen suficiente capacidad para darse cuenta de esos "pequeños detalles sin relevancia", que no importan un carajo hasta que la niña se pone enferma porque quiere ser igual de alta, de guapa y de delgada que su muñeca, o que esa modelo (claramente enferma) que vio desfilando un día en la pasarela de Milán.
Te propongo que una mañana o una tarde te detengas a observar a tu alrededor. Mira la tele, escucha las conversaciones de la gente, hojea cualquier revista. Te darás cuenta de que allí donde pongas tu atención hay algo que te invita a ponerte a dieta, a adelgazar o a ser más guapa y divina. Si no es la publicidad de unos yogures súper saciantes y súper light, es una crema anti-arrugas que han anunciado en la televisión y que, según juran, te quita veinte años de encima. O la publicidad en tu buzón de una clínica donde puedes hacerte un test de intolerancia alimentaria para evitar comer aquello que "es malo para ti".
Si bien es cierto que las cosas distan mucho de ser como deberían ser en nuestra sociedad para fomentar una correcta autoestima, es cierto también que a veces surgen algunos brotes de sentido común.
Gracias al diseñador
Nickolay Lamm, pudimos conocer cómo sería una Barbie con las medidas de una mujer real. El artista comentó que ya que se critica la excesiva delgadez de algunas modelos (lo que acaba generando un impacto muy negativo a las niñas), se tendría que tener en cuenta que la Barbie podría estar influyéndoles incluso aún más. Cogiendo como referencia las medidas medias de la mujer estadounidense de 19 años, Lamm creó un modelo 'real' de la muñeca en 3D, afirmando, además, que la suya es una Barbie mucho más bonita y proporcionada que la de Mattel, y que no entendía por qué este fabricante no hacía Barbies con medidas más reales.
Datos a tener en cuenta:
- Si la Barbie de Mattel fuera una mujer real, sus medidas serían: 1,82 metros de alto, 49 kilos de peso, 96 cm de pecho, 45 cm de cintura y 83 de cadera. Ya en el 2011, Galia Slayen, una joven recuperada de un TCA construyó una de estas muñecas a escala humana con las medidas antes citadas, con el objetivo de concienciar sobre el impacto de ciertas imágenes en el desarrollo de Trastornos de Conducta Alimentaria. ¿El resultado? Para ponerse a temblar de miedo. Pero esto es, por desgracia, lo que hay. A lo que muchas niñas, mal influenciadas desde muy, muy pequeñas, se querrían parecer. ¿Alguna duda acerca de que las medidas de una Barbie no coinciden con las medidas de una mujer real?

- Si acaso fuera posible que una mujer de este mundo pudiera vivir con esas utópicas medidas, sería IMPOSIBLE que menstruase, debido a su bajo índice de masa corporal. Esto significa que no podría tener hijos, tendría osteoporosis y envejecería prematuramente, entre otras cosas. Vamos, la más bella del cementerio.
- De nuevo, debido a su bajo índice de masa corporal, una mujer de esas proporciones tendría que caminar a cuatro patas, no podrían aguantar erguida.
Una vida llena de éxitos, ¿verdad? Pues si queréis datos más concretos mirad la siguiente infografía (guardadla en vuestro PC y con la lupa de vuestro editor podréis verla más grande). En ella se detallan, parte por parte, las medidas de una Barbie de juguete, en comparación con las de una mujer de verdad, así como las probabilidades de encontrar un espécimen femenino vivo con esas medidas.¡Ni siquiera las chicas enfermas de anorexia y/o bulimia, ni tampoco las modelos se acercan a esos límites!
Así que ya sabéis, la próxima vez que penséis en comprar una muñeca para una niña, tened en cuenta estos detalles. No promováis la fabricación de juguetes tan irreales que pueden crear en el subconsciente una imagen equivocada de uno mismo.
Seguramente hay mujeres que cuando eran pequeñas jugaban con Barbies y en la edad adulta no han desarrollado ningún trastorno de alimentación, pero como cada persona es un mundo, mejor seguir el refrán popular... Sí, más vale prevenir que curar.