Puede que alguno de los que léais el blog penséis que somos unas exageradas. La sociedad ya no está tan obsesionada con la delgadez ni con el cuerpo. Todo eso está superado, dirán algunos. Yo tengo amigos gorditos y todos en el grupo los queremos, afirmarán otros. La diferencia está de moda. Somos un crisol de formas y pesos, nos explicarán. Crisol, una palabra también muy utilizada por el buenrollismo. Como sucede en otros ámbitos (la multiculturalidad, la homosexualidad) esas explicaciones pueden conmover, provocar ternura, pero son totalmente falsas. El día que me acaricie la tripa y me salga un arco iris, cual oso amoroso, ese día empezaré a creerlo.
Como prueba de ello os traigo el trabajo de la fotógrafa Haley Morris-Cafiero. Pertenecen a dos series llamadas "Wait Watchers" y "Something to Weigh". En la primera de ellas se fotografía a sí misma en la calle. Las miradas de las personas que pasan por su lado forman parte de unas escenas que, si eliminamos sus curvas, se adecuarían completamente a la representación femenina utilizada en muchas imágenes. Lugares solitarios, posturas sugerentes y la mujer ensimismada. En definitiva, una imagen visual pictórica y canónica, clásica. ¿Qué falla, entonces? ¿Qué provoca las miradas de los transeúntes? Ella, claramente.
En la segunda de las series, "Something to Weigh", Morris-Cafiero vuelve a tomarse a sí misma como modelo. Como ella misma reconoce, siempre le ha costado mantener la línea. Por ello, en esta serie se fotografía en lugares sociales ligados al ocio (piscinas, restaurantes...) para dar una idea de cómo su figura encaja en ellos.
Os recomiendo que visitéis su página web: http://haleymorriscafiero.com/about/
¿Seguimos con el buenrolllismo complaciente, calmando nuestras conciencias, o nos ponemos manos a la obra para cambiar la percepción de la gente?
No hay comentarios:
Publicar un comentario